La aportación de la Literatura en los manuales de ELE.
Por Jucelia Ferreira Loebens
Alcalá de Henares, marzo de 2008.
Introducción
Los textos literarios no han sido bien aprovechados en la enseñanza de segundas lenguas, por los diferentes enfoques metodológicos surgidos a lo largo del siglo XX y hasta nuestros días. De ese modo, la funcionalidad con respecto al aprendizaje de una lengua extranjera ha ido variando, para empezar, en los años 50, el modelo gramatical predominante convertía la literatura en el centro de su propuesta de enseñanza, basada en la traducción, la memorización de reglas gramaticales e imitación de muestras “cultas” de lengua. Pasando a que la literatura fuera completamente abolida, hasta que en los 90, a la enseñanza de segundas lenguas convergen diversas corrientes y planteamientos metodológicos, donde se señala la revalorización de la literatura en el mundo de las lenguas extranjeras, como instrumento didáctico.
Según Lomas, parece ser más fácil enseñar la vida y obra de un autor consagrado por la tradición literaria, que enseñar a apreciar la expresión literaria y contribuir a formar lectores críticos, por eso es que se evita el tema. La tarea del profesorado, en el contexto de un enfoque comunicativo, según él, es más compleja ya que para enseñar en esta dirección no basta con tener una cierta formación lingüística (casi siempre de orientación estructuralista o generativista) sino que hay que utilizar otros saberes lingüísticos (pragmática, lingüística del texto, semiótica...) y otras metodologías: frente a la clase magistral y a la calificación académica del texto elaborado por un alumno o una alumna, hay que actuar como mediador e intervenir en el proceso de elaboración de los textos orales y escritos con estrategias concretas de ayuda pedagógica.
En efecto, Lomas, intenta acercar a los que enseñan lengua y literatura tanto a lo que se ha ido investigando en el ámbito de las teorías lingüísticas y literarias y en el ámbito de la enseñanza de las lenguas, como a lo que otras personas han escrito sobre aspectos concretos del lenguaje y de su enseñanza.
Por eso es que a mi me parece adecuado centrarnos en modelos comunicativos, en los que los textos literarios funcionen como material orientado hacia la formación lingüístico-comunicativa, donde quede destacada la riqueza expresiva de la lengua. Ya no son válidos los enfoques metodológicos en los que los textos tienen simplemente una función referencial y la lengua se estudia como un modelo abstracto.
Así mismo, José Jurado y Francisco Zayas súmanse, como exponen en la introducción de su libro, a la reivindicación, por parte de profesores y didácticos, sobre la incorporación de la literatura en la enseñanza de lenguas. Señalan que los cambios de las necesidades docentes proceden de tres factores fundamentales: de las nuevas tendencias didácticas, de los avances teóricos en el campo de la metodología, y las prerrogativas dadas en las diferentes y constantes reformas educativas de los países occidentales. Esas serian las causas que provocaron que los profesores necesitasen de innovación. Los autores sugieren una aproximación a la lengua y cultura, a partir de la literatura.
A continuación se verifica en un ejemplar de manual la presencia de la literatura:
Sueña – nivel avanzado (B2- C1) – Método Plan curricular del Instituto Cervantes. – Coord.: Begoña Sanz Sánchez. Autores: - M.ª Ángeles Álvarez Martínez - M.ª Vega de la Fuente Martínez - Inocencio Giraldo Silverio - Fátima Martín Martín - M.ª Jesús Torrens Álvarez Editora Anaya - 2001. |
Páginas – autor do texto | Género literario –adaptado – colección | ¿Cómo se incorporan? |
Pág. 13 –Juan Ramón Jiménez | Prosa – sin adaptación | Comprensión lectora - Introducción del tema de la conversación. |
Pág. 20 – Antonio Gala;- enciclopedia Larousse | El manuscrito carmesí - Prosa – sin adaptación - Definición -adaptado | Expresión escrita – introducción a la escritura. |
Pág. 29 – Martín Casariego | Qué te voy a contar - Prosa – sin adaptación. | Actividades estructurales – rellenar huecos. |
Pág. 45 – El gran Wyoming | Un vago, dos vagos, tres vagos – prosa – sin adaptación. | Introducción al tema de la unidad. |
Pág. 90 – Isabel Allende | Paula – Prosa – sin adaptación. | Actividad subrayar verbos – luego expresión escrita: continuar la narración. |
Pág. 146 – Ursula Wölfel; - Heins Woltereck | - Veinte siete historias para tomar la sopa; sin adaptación - La vida verosímil, sin adaptación. | - Comprensión auditiva – fonética. -Actividad de gramática: puntuación. |
Pág. 180 – Miguel Mihura | - La decente (teatro), sin adaptación | - Expresión escrita – Actividad rescribir pasando a estilo indirecto. |
Pág. 182 – Silvio Ocampo; -Eduardo Mendoza; | - La naranja maravillosa - sin adaptación - Sin noticias de Gurb - sin adaptación. | - sólo presentados como ejemplos de estilo directo e indirecto. |
Pág. 182 – -Mercé Rodoreda; | - La plaza del diamante - sin adaptación. | - comprensión lectora -Distinguir los estilos directo e indirecto. |
Es importante subrayar que la manera como se incorporan los textos literarios, normalmente, no es de forma integrada con el resto de la unidad. Además, los fragmentos de textos son poco provechosos para la comprensión de un determinado tema, es más, no abordan el tema de la obra, sino lo descontextualizan y divergen sobre otras cuestiones ajenas. Y más desenfocado todavía, si vienen adaptados.
Las actividades que se proponen a partir de los textos encontrados son sencillas, básicas y no explotan el contenido, ni hay intención de interpretarlo o comprenderlo. Tampoco lo hacen como instrumento literario, o sea, al texto no se le atribuye su valor literario, apenas se percibe el nombre del autor y de la obra en que se insiere. Además, se plantean como actividades aisladas del contenido, o sea, hacen poca o ninguna referencia al tema de propuesto por la unidad trabajada.
Aparecen en inicio o final de unidades, como anexo, y se les destaca con marcos, como dibujos, y lo pintan en colores diferentes, algunas pocas vienen con audición o con fotos. Tal y como ya se observó, pocas vienen con seguimiento del tema o cuestiones afines.
Reflexión final
Así pues, apoyándome en lo dicho por los autores citados en la introducción, creo que se puede justificar que el uso de textos literarios sea aceptado como camino a la comunicación, con excelente adecuación para la enseñanza de ELE. Siempre hay que añadir factores estéticos, pragmáticos y culturales. Sin embargo, hay que saber que para llevar a cabo, con éxito, esta tarea, además con una metodología adecuada, un material motivador y creativo adaptado al nivel de los alumnos. También hace falta una explotación didáctica que transmita conocimientos lingüísticos-culturales, y que, siempre, atienda a la competencia comunicativa.
Bibliografía
JURADO Morales, José y ZAYAS Martínez, Francisco. La literatura en la enseñanza del español como lengua extranjera: propuesta metodológica y aplicaciones didácticas de textos de la literatura española contemporánea. Editor: Instituto de San Fernando: Universidad de Cádiz, Servicio de Publicaciones, Cádiz, 2002.
LOMAS, Carlos. Como enseñar a hacer cosas con las palabras: Teoría y práctica de la educación lingüística, Vol. II, Paidós Ediciones, Barcelona, 1999.